Ética
Ética profesional en la educación.
En primer lugar, para hablar de la ética es importante mencionar que es esta la que conduce el comportamiento humano desde la reflexión propia de la moral, tal y como indican Pérez y Martinez (2014) “La ética se centra en la conducta moral, sobre lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto…[]”, es decir, es la forma de comportarse correctamente según lo que la sociedad establece como moralmente correcto, esto a partir de normas, valores, principios y reglas aprendidos en el colectivo social, ya sea en el hogar (de generación a generación por transmisión oral mediante el proceso de enseñanza-aprendizaje espontáneo y natural), en la escuela o en cualquier lugar donde se aprendan conductas socialmente aceptables.
Por lo tanto, se puede decir que la ética es inherente a la moral, ya que no existe una sin la otra; por un lado la ética nos indica que debemos hacer y la moral es la puesta en práctica de esa teoría ética, sin embargo, resulta prescindible recordar que el comportamiento ético se considera una conducta individual, es decir, esta es consciente, ya que la persona decide actuar según lo que considere correcto e incorrecto a partir de su introspección y vivencias, mientras que la moral es un fenómeno social.
De igual manera, la ética se encuentra presente en todo nuestro entorno, desde lo personal hasta lo colectivo o social, ya que como se ha mencionado anteriormente, esta es la que marca las pautas sobre las decisiones que cada individuo toma y que conduce el actuar de cada persona en todas las esferas de su vida, ya sea a nivel familiar, social y profesional; Pérez y Martínez (2014) explican que “la ética personal envuelve la honestidad, la verdad, la simpatía y la lealtad, la benevolencia, la amabilidad, los derechos y la justicia como valores que tienen que ponerse en acción en el día a día”.
La ética es un pilar importante a nivel profesional, ya que esta busca establecer las conductas y lineamientos a seguir dentro del marco de cada profesión, es decir, regula lo que debe hacerse y lo que no debe hacerse dentro de las actividades profesionales. Se pueden visualizar como normativas, que, a diferencia de la ética personal, puede acarrear consecuencias no solo a nivel personal, sino que también, a nivel colectivo, ya que existen carreras de carácter público y social, como es el caso de la docencia.
Por ejemplo, si un profesional docente no actúa de forma ética puede afectar a los estudiantes, a la institución y a la sociedad en general. Por ende, se puede decir que la ética en el campo profesional docente es de suma importancia, ya que esta se encuentra íntimamente ligada con la calidad educativa que se les brinda a los estudiantes.
Entonces, se puede apreciar que el educador juega un papel muy importante en la práctica educativa, ya que este tiene bajo su responsabilidad la formación de personas que se son parte fundamental de la sociedad, por esta razón, debe procurar realizar su labor con dignidad, responsabilidad, compromiso y con vocación, demostrando un interés genuino por el proceso de aprendizaje de cada uno de sus estudiantes, procurando en todo momento el bienestar de los mismos, tanto a nivel personal como educativo, promoviendo principios y valores que les ayuden a incorporarse a la sociedad sin dificultad, tales como la creatividad, la tolerancia, el respeto, la cooperación, entre otros, favoreciendo así, el desarrollo social tanto de los estudiantes como de aquellos con quienes estos interactúan, independientemente de la materia que se esté impartiendo.
Es por lo tanto que, el docente debe actuar con justicia para sus estudiantes, no aceptando favores o sobornos a cambio de favorecer a uno o un grupo de alumnos, así como tratar a cada uno de ellos con dignidad y respeto, sin importar su color de piel, creencia religiosa, formación educativa previa, entre otros., siempre tomando en cuenta sus necesidades, gustos y preferencias, es por ello que, parte de la labor docente es conocer a sus estudiantes, de igual manera, es importante que el docente conozca y ponga en práctica las mejores estrategias de enseñanza-aprendizaje.
Por esta razón, el deber del educador para con sus estudiantes es el de proporcionar educación de calidad. Es por ello que, todo profesional en educación tiene la responsabilidad de permanecer en constante aprendizaje. Parte del código ético de muchas profesiones es la de no aceptar realizar trabajos para los cuales no está capacitado, así como también el de mantenerse en constante actualización y aprendizaje ante un mundo globalizado y cambiante, la profesión educativa no es una excepción a este deber ético.
El profesional docente debe procurar realizar su trabajo con excelencia en todo tiempo, conociendo tanto sus fortalezas como debilidades, así como también, buscar oportunidades de aprendizaje continuo que le permita conocer cuáles son las mejores herramientas y técnicas a utilizar en el proceso educativo, para así poder brindarle a sus estudiantes la mejor educación y crear de esta manera, ambientes de aprendizaje positivos, aportando al ámbito educativo y por ende al bien colectivo, ya que la el proceso educativo se encuentra en constante evolución y cambio, por ello el docente no debe conformarse con lo que ya sabe o conoce, sino que, debe mantenerse en constante actualización, entendiendo que en el mundo actual, no es suficiente tener conocimiento en el área educativa o de la materia que imparte, sino que, el docente debe tener un conocimiento integral, tanto en educación como en ciencias naturales, neurología, psicología, entre otros, lo que le permite dar un servicio de calidad a sus estudiantes y por ende a la sociedad.
De igual manera, el docente tiene el deber con el centro educativo de guardar respeto, cuidar la propiedad física de la institución, respetar a sus colegas y a sus superiores, así como a quienes trabajan en el área administrativa y buscar en todo momento propiciar la práctica de principios y valores éticos, tanto mediante la enseñanza teórica como con la puesta en práctica de estos.
Finalmente, como se puede apreciar, resulta imprescindible que todo individuo rija su conducta con base a principios éticos, tanto a nivel personal, como social y profesional, dando grandes aportes al colectivo social.
Referencias bibliográficas
Pérez, J., Martinez, K., (2014). Ética personal. https://blogeticaprof.wordpress.com/etica-personal/#:~:text=Nos%20da%20principios%20y%20pautas,ambas%20estudian%20la%20conducta%20social.
Universidad San Marcos. Principales Elementos de la ética parte I. Costa Rica.
Universidad San Marcos. Principales Elementos de la ética parte II. Costa Rica.





Comments
Post a Comment